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Tabaquismo

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Introducción

La Consejería de Salud prosigue su actuación integral en políticas de control del tabaquismo en la Andalucía. A partir del Plan de Actuación sobre Tabaquismo en Andalucía, y desde una perspectiva de trabajo intersectorial, se están haciendo efectivos avances muy relevantes, tanto desde un enfoque preventivo y de promoción de la salud como de la asistencia. Así, el curso pasado 2002, desde el ámbito de la prevención en los centros educativos, más de 30.000 escolares de 1º de ESO recibieron educación sobre tabaco en las aulas. En la asistencia, continúa la progresiva generalización de la Atención a los fumadores desde los Servicios de Atención Primaria ( en 2002, 56% de cobertura poblacional); se están creando y consolidando Unidades Especializadas de Tabaquismo en los Hospitales Públicos de Andalucía (13 Unidades o Consultas en funcionamiento); se está haciendo efectiva la generalización de la inspección en el cumplimiento de la normativa sobre el consumo y venta de tabaco, o se está apostando por iniciativas de colaboración con la Organización Civil (Convenio de Inspección en materia de tabaco con la Federación Andaluza de Municipios y Provincias), además de mejoras en el control del tabaquismo que significan una adaptación normativa para la creación de espacios públicos y laborales libres de tabaco.

Al mismo tiempo se ha hecho efectiva la información directa a la población sobre los efectos para la salud del tabaquismo. Desde el mes de noviembre de 2001, está en marcha el teléfono de información gratuito sobre el tabaco – 900 850 300 – que ha respondido a más de 2300 llamadas de la población.

Con el objetivo de continuar esa comunicación directa y de garantizar la conexión con los ciudadanos, construimos ahora este FORO DE DEBATE SOBRE TABAQUISMO, abierto a cualquier demanda sobre consecuencias para la salud, terapias para dejar de fumar, localización en Andalucía de centros públicos de atención a fumadores y de cuantos aspectos de información y discusión puedan generarse.

¿Qué es el tabaquismo?

El tabaquismo es una enfermedad adictiva crónica. Es una forma de drogodependencia y, por tanto, una enfermedad. Muy pocos fumadores son conscientes de hasta qué punto es peligroso fumar. El tabaco es el causante directo del 90% de las muertes por cáncer de pulmón, del 75% por bronquitis crónicas y del 25% a causa de enfermedades del corazón. Es la causa, además, de otro gran número de enfermedades, invalideces y muertes que podrían haberse evitado de no fumar. Sólo en Andalucía, 10.000 personas mueren cada año por causas atribuidas directamente al consumo de tabaco.

Problema de salud pública

Tiene que saber que fumar es la mayor causa de muerte entre las personas adultas en los países desarrollados. En España, por ejemplo, mientras que alrededor de 5.000 personas mueren cada año por accidentes de tráfico, por el tabaco lo hacen más de 50.000. Además del sufrimiento por las enfermedades que ocasiona el tabaco a las personas fumadoras y a sus familias, fumar tiene unos enormes costes y repercusiones económicas, laborales, ecológicas y sociales. La Administración Sanitaria andaluza destina al año más de 360 millones de euros en la atención directa a las personas con enfermedades derivadas del consumo de tabaco.

Los componentes del tabaco

El humo del tabaco contiene alrededor de 4.000 componentes químicos, algunos muy tóxicos para el organismo, como la nicotina, los alquitranes (benzo-a-pireno), el monóxido de carbono, el amoníaco, el ácido cianhídrico…

  • La nicotina es la DROGA que produce la ADICCIÓN. La nicotina traspasa la mucosa respiratoria y alcanza rápidamente, a través de la sangre, el cerebro donde se almacena (aspirar el humo de un cigarrillo hace que en siete segundos llegue la nicotina al cerebro) para después metabolizarse en el hígado y ser eliminados los restos por el riñón. El cerebro posee receptores nicotínicos que al relacionarse con la nicotina reciben un mensaje que guardarán en su estructura química. Así, posteriormente, cuando se entra nuevamente en contacto con la sustancia, se desplegará el mensaje aprendido. De aquí se deriva su poder adictivo.
  • Los alquitranes, son una serie de sustancias que pueden iniciar el desarrollo de tumores. Son los responsables de las distintas formas de cáncer atribuible al tabaquismo: cáncer de pulmón, de boca, faringe, laringe, esófago, vegija… Entre esos alquitranes destaca el Benzopireno, cuyo efecto cancerígeno está ampliamente demostrado. Por ejemplo, el contenido atmosférico normal de benzopireno varía entre 11 y 108 miligramos cada 1000 metros cúbicos; pues bien, en ambientes cargados de tabaco estos valores pueden alcanzar los 2330 miligramos por cada 1000 metros cúbicos.
  • El monóxido de carbono es el gas tóxico resultante de la combustión del tabaco y del papel que envuelve a los cigarrillos. Es el mismo gas de la combustión de la gasolina de los automóviles. El monóxido de carbono se une a la hemoglobina de la sangre y a partir de ahí, dificulta o impide el transporte del oxígeno a las células, asfixiándolas. Ello afecta a los órganos más sensibles al oxígeno, es decir, el corazón, el cerebro y otros tejidos como la piel.
  • Otras sustancias como el amoníaco, los fenoles…, son responsables de la tos y, a largo plazo, de la bronquitis crónica y el enfisema pulmonar. Provocan que la mucosa del árbol respiratorio vean dificultada su labor de limpieza.

Enfermedades que provoca el tabaquismo

SISTEMA RESPIRATORIO

El sistema de defensas del aparato respiratorio y del sistema inmunitario de la sangre que rodea los alvéolos pulmonares, son destruidos poco a poco por la exposición permanente y continua al humo del tabaco. Las células encargadas de expulsar las células irritantes se degeneran y pierden su capacidad de arrastre y eliminación. Esto da lugar a una disminución de las defensas y a la aparición de los síntomas habituales en el fumador, como son la tos, la expectoración y la disnea (la dificultad para respirar), presentes en las enfermedades asociadas al consumo de tabaco como son:

  • La bronquitis crónica
  • El enfisema
  • El asma bronquial

APARATO CIRCULATORIO

En el aparato circulatorio, el humo del tabaco produce alteración de arterias, venas y capilares, facilitando la arterioesclerosis, que consiste en la obstrucción de estos vasos y la pérdida de elasticidad de sus paredes, dando lugar a dificultades en la circulación o ‘riego sanguíneo’. Esto es consecuencia del humo del tabaco que:

  • Por efecto de la nicotina, aumenta la frecuencia cardíaca
  • Se contraen las paredes de las arterias y se reduce el diámetro de los vasos, aumentando la presión arterial
  • Se altera el flujo de sangre, que se hace turbulento, favoreciendo los depósitos de colesterol
  • La nicotina aumenta la coagulabilidad de la sangre
  • El monóxido de carbono disminuye el oxígeno de la sangre y su transporte a otros tejidos como el del cerebro, las extremidades y el propio corazón

Como resultado de este proceso se producen tres tipos de enfermedades principales en el aparato circulatorio:

  • La enfermedad coronaria (Infarto de miocardio y angina de pecho)
  • El accidente cerebrovascular (trombosis, hemorragia cerebral)
  • La enfermedad vascular periférica (lesiones en las extremidades por obstrucción de los vasos)

Tabaco y cáncer

El consumo de tabaco aumenta el riesgo de padecer cáncer entre los fumadores. De los múltiples compuestos del tabaco, los alquitranes desencadenan el desarrollo de tumores. Entre ellos hay que destacar el benzo-a-pireno, que tiene la capacidad de la alteración específica de las células de diversos órganos del cuerpo humano. Está establecido que el tabaco es un factor que provoca cáncer de pulmón, y está asociado con el de la cavidad oral, faringe, laringe, esófago, estómago, páncreas , vejiga, riñón y uréter. El riesgo de muerte por cáncer es entre dos y cuatro veces más alto entre los fumadores que entre los no fumadores.

Tabaco y embarazo

Si está embarazada sepa que, si es fumadora, introduce en su cuerpo nicotina y monóxido de carbono, que pasan a la sangre del feto a través del cordón umbilical. La nicotina provoca que lleguen menos nutrientes, es decir, que esté peor alimentado y que los latidos de su pequeño corazón, sean más rápidos. El monóxido de carbono, por otro lado, hace que al bebé le llegue menos oxígeno.
Fumar en el embarazo, provoca:

  • Menor peso al nacer de los hijos/as de madres fumadoras, comparadas con las no fumadoras.
  • Mayor incidencia de abortos espontáneos.
  • Mayor proporción de partos prematuros.
  • Mayor número de complicaciones durante el embarazo y el parto.

Si es usted fumadora, es ahora el momento para dejar de fumar definitivamente, tanto usted como su pareja. Su salud, la de los suyos y la de su futuro hijo/a se lo agradecerá.

Fumadores involuntarios

Se denominan así a aquellas personas que no siendo fumadoras, inhalan involuntariamente el humo del tabaco que consumen otros fumadores a su alrededor. El humo del cigarrillo se produce de dos formas: una, cuando el fumador inhala y luego expulsa el humo (se denomina corriente principal), y otra, cuando se quema directamente del cigarrillo (corriente secundaria). En ambos casos el humo puede llegar a un no fumador, pero especialmente con la corriente secundaria se liberan partículas más pequeñas, con más probabilidad de depositarse en el pulmón de las personas que respiran el aire contaminado por el humo del tabaco. En consecuencia, los efectos para la salud en el fumador involuntario, pueden ser prácticamente los mismos que los que se producen en el fumador activo.

Cómo reducir el problema sociosanitario del tabaquismo

Si el problema de salud generado por el tabaco es muy grave, también es cierto que puede prevenirse y que es evitable. La estrategia fundamental pasa, como prioridad, por la prohibición de la promoción y de la publicidad de los productos del tabaco, por la prohibición del consumo en todos los espacios públicos (centros de trabajo, espacios comunes -restaurantes, establecimientos comerciales de cualquier índole, salas de espera, etc.-), por subir el precio del tabaco – y comercializar únicamente las cajetillas de cigarrillos en formato de 20 unidades -, y por retirar el gasto en tabaco del Indice de Precios al Consumo (IPC).

Naturalmente, además, son necesarias una combinación de estrategias que implican políticas de Gobierno y que han de traducirse, como se está desarrollando en Andalucía, en el ámbito preventivo (generalizar la prevención del tabaquismo en los centros educativos y en los espacios de jóvenes), en el ámbito asistencial (de ayuda a los fumadores que quieran abandonar la dependencia) y en el ámbito legislativo (acomodando la legislación y el control de su cumplimiento). Estas políticas de salud en el control del Tabaquismo, han de realizarse desde una perspectiva de abordaje Intersectorial, esto es, vinculando a todas las Administraciones, sociedades científicas y grupos sociales de afectados y de ciudadanos en general. El marco de estas actuaciones, han de tener en cuenta el incremento de mujeres fumadoras en general y de mujeres jóvenes en particular: sobre todo, las de sectores populares y con menor capital escolar.

¿Se puede dejar de fumar?

Con seguridad, conoce alguna persona que ha conseguido dejar de fumar. Alguien que, en un momento determinado, también pensó que nunca lo lograría. Tiene que saber que dejar de fumar es posible y que merece la pena dejarlo porque los beneficios derivados de abandonar el tabaco empiezan a notarse inmediatamente:
Los riesgos de contraer enfermedades importantes empiezan a reducirse de forma prácticamente inmediata

  • Su respiración mejorará rápidamente
  • Disminuirá su disposición a toser y a contraer infecciones

Depende de las características de la persona fumadora el conseguir, con más o menos dificultad, dejar el tabaco. La experiencia muestra que muchos fumadores consiguen romper con su dependencia al tabaco por sí solos o con el mero estímulo de las personas con las que conviven o a través de la influencia de los medios de comunicación; otros, en cambio, requieren una ayuda profesional que ya pueden encontrar en las consultas del médico o de los equipos de ayuda a los fumadores de su centro de salud. Finalmente, hay un tercer grupo de fumadores que necesita una atención más especializada, que pueden necesitar los servicios de unidades de deshabituación más especializadas de algunos hospitales públicos de Andalucía.

En todo caso, si es usted fumador o fumadora, sepa que la Consejería de Salud pone a su disposición la ‘Guía Práctica para dejar de fumar’, un excelente documento de apoyo para aquellas personas fumadoras que se plantean dejar el tabaco. Es una guía, paso a paso, que, con seguridad, puede ayudarle a dejar el tabaco.